Insurrección

¿donde estabas entonces...?

No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió.

<b><font size=3>Sabrás Que Andar Es Un Sencillo Vaivén</font></b>

Escrito por insurreccion 29-06-2008 en General. Comentarios (0)



Nacer, vivir, los rostros anhelantes,

los gestos ávidos de vida.
Lo veo en las calles,
en el tiempo detenido.
Vivir, crecer expuestos al amor.
Expuestos al llanto, a la nostalgia,
a la risa y al dolor.

Dispuestos para cada instante
que amamos la vida.
Vivir para amar,
un soplo de brisa. La vida.

Cualquier forma de vida.
En la lucha desigual
en un mundo que naufragará
si no defendemos cualquier forma
de vida natural.
Si no me inquieta
un mundo asfaltado, sin vida.
Sabré que andar, sentir,
es un sencillo vaivén.
Y a ratos, alejarme de mí
hará más liviano el peso de mis alforjas.

Sabrás que despertar
a ese sencillo vaivén
tan sólo es respirar y dejarse llevar.
En los ánades migrando, en un manzano
o en la grandiosidad de un iceberg.
Nacer, vivir. Destello, extravío.
La vida,
el tirón de la vida.
Lo veo en la gente,
en el tiempo presente.
Celeste cuerpo, amor de fogón.
Expuestos al quebranto, a la perfidia,
al goce y al perdón.
Dispuestos para cada instante
de hambre
de vida.
Sabré que andar, sentir,
es ir más lento, parar.

Y a ratos desprenderse, que al fin
pureza del aire colma el pecho y las ansias.
Sabré que despertar a ese
 sencillo vaivén
es lento;
es arribar a serenos confines

en papeleo de mariposas, hacia un fiordo
o en el cobalto azul del huracán.


<b><font size=3>En El Batir De Los Mares</font></b>

Escrito por insurreccion 28-06-2008 en General. Comentarios (0)

 

http://insurreccion.blogspot.es/img/acantilado.jpg

  

De mis dedos dormidos

a tu olvido plateado de hojas,

con manos de tacto griego

en murmullo de besos ciegos.

Y quiere un dios que invento

que pretenda que vuelves,

en cada nuevo encuentro

con la vida. Que avanza.

Y así es que tú existes

en la parafernalia de los días.

Y así es que tú existes.

En el batir de los mares.

Sobre espumadas rocas.

En el chasquear de lenguas

que paladean vinos y tientan bocas.

En el bramido de mares.

Sobre espumadas rocas.

En el deslenguar de lenguas

que paladean besos y encajan bocas.

De mis manos héridas, a ti,

chiquilla pan de acero espolvoreado,

chispa de vida rara

que prendes mi antiguo anhelo.

Me muestro a mi dios más nuevo

perseverante y ajeno

en cada nuevo encuentro

con la vida. Que no espera.

Y así es que tú existes

en la incertidumbre de algunos días.

Y así es que tú existes.Y así.

En el bramido de mares.

Sobre espumadas rocas.

En el chasquear de lenguas

que paladean vinos y tientan bocas.

En el batir de los mares

sobre espumadas rocas

que de ti me cuentan:

déjala así, feliz viajera liberada.

Reflejo en su espejo de océanos

sin puerto al que adeudar y sin enseña

sobre soleadas rocas.

Y así te dejo.

Tierna de amores, rientes ojos.

A un horizonte en llamas

de fuegos fatuos en mundos rotos

que ni tú sabes porque en ti prenden.

Así te sueño de aguamarina envuelta,

de entrechocar de piedras.

Así te sueño.

De aquel chasquido eléctrico de tus maneras.

Así me dejas. Así te sueño.

Así me sientes. Así te encuentro.

 

<b><font size=3>Tu Pequeña Tienda</font></b>

Escrito por insurreccion 24-06-2008 en General. Comentarios (0)



Hay sobre las puertas agrietadas
cruces de pita seca.
Y en aleros desconchados
cuelgan mazorcas regadas de alberca.
Y yo me siento ante la mesa vieja
frente al paisaje a contemplar;

a regentar tu tienda
y fluir con la tarde.
Hay sobre las puertas que han vivido
otras manos, otros roces, otras dichas,

y en sus despintadas vetas,
dignidad de rincón tivio,
de cueva, de taberna.
Es tu figón, tu pequeña tienda.
Y yo me siento ante la mesa vieja
frente al paisaje a contemplar,
a regentar la tienda
y fluir con la tarde.
Y yo me siento ante la mesa vieja
frente al paisaje
a contemplar el valle,
a regentar la tienda
y pasar la tarde.


<b><font size=3>A Lo Lejos El Rio</font></b>

Escrito por insurreccion 23-06-2008 en General. Comentarios (0)



Son ciertos los días que amanecen brumosos,

añil, turquesa y de oro al despertar.
Bajo un cielo donde bostezan
las últimas estrellas.
Son ciertos los días que amanecen radiantes
de nubes mensajeras que te invitan a viajar,
te invitan a soñar.
A veces los días te invitan a viajar
guiado por la luz de la mañana.

Sentado ante tu puerta
con un libro entre las manos
que te impulsa, te lleva y te devuelve;
que te aleja, conduce y libera.
A lo lejos del río es una cinta,
preciosa cinta de mercería.
Agosto y este río que me acerca
a un año más por un camino
bordeado de huertas.
A lo lejos el río, preciosa cinta,
que custodia sus olmos de plata en hebras.
A lo lejos del río empieza su verano,
donde nos bañamos entre cañares
junto a las albercas del pequeño delta.
No vuelven los días que amanecen brumosos,
añil, pintados de aurora boreal.
Se cuela el verano por las callejuelas,
guijarros y maleza, luminoso despertar,
bajo un cielo donde se recorta
la cigüeña negra.
A lo lejos del río es una cinta,
preciosa cinta de mercería.
Agosto y este río que me acerca
a un año más por un camino
bordeado de huertas.
A lo lejos el río preciosa cinta
que custodian sus olmos de plata en hebras.
A lo lejos del río empieza su verano
donde nos bañamos entre cañares
junto a las albercas del pequeño delta.
En el aire el griterío de chiquillos
en la pequeña escuela.

Ya croan los idus junto a la ciénaga.
El baño desnudos contemplando
ranas en su espejo del cielo.
El manso fluir del río
dando de beber alegre
a los arrozales, paleta de luz
del pintor impresionista que quise ser y seré.
Ciertos los días que con el verano
acaban y luego renacen
en humo azulado dormido panal.


<b><font size=3>Provincia De Rio Negro</font></b>

Escrito por insurreccion 21-06-2008 en General. Comentarios (0)



He visto la provincia de Río Negro
reflejada en tu mirada de áreas lacustres.
He visto el vuelo de la sombra blanca,
cadena que amarra al viajero que no quiere regresar.
Pastor patagónico que fue tu abuelo vasco.
He tocado tu pelo de pastizales,
he tomado tus manos de un cobrizo coirón.
Colgado de vellones de lana y ovejas,
pámpanos temblones sobre campos dorados,
en la tarde ventosa y suave de tu tierra.
Como espuma en las crestas de unas olas terreras
rielando en tu mar de hierba pampera.
¡Uh! Ya voy. ¡Uh! Aquí estoy.
Tras el regreso me veo aterido de nostalgia
en esta imposible carretera.

Bajo el humo privado de las mil chimeneas
del gran polígono que anuncia la ciudad.
A velocidad infernal nos desplazamos
sobre máquinas con ruedas, y no me acostumbro,

para confluir como plaga de langostas
a los mismos lugares, a las mismas horas.
Así que voy sintiendo que aquí malgasto la vida
que ya sólo quiero tener entre mis manos
las tuyas de aquel cobrizo coirón.

¡Uh! Ya voy. ¡Uh! Aquí estoy.
¡Uh! Ya voy. ¡Uh! Aquí estoy.
Colgado de vellones de lana y ovejas,
blanquecinos temblores, sobre campos dorados
en la tarde ventosa y suave de la tierra.
Como espuma en las crestas de unas olas eternas
rielando en un mar de hierba pampera.
¡Uh! Ya voy. ¡Uh! Aquí estoy.
¡Uh! Ya voy. ¡Uh! Aquí estoy.